Cultura Letras Lo mas reciente 

“La lectura no caducará”: Joaquín Mattos

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo (…) solo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”, esta frase la pronunció Jorge Luis Borges en una conferencia dictada en la Universidad de Belgrano en Argentina.

Muchos lectores, como Borges, han alabado la figura del libro. Aunque en un principio la lectura nació de la mano con la escritura para contabilizar y administrar las propiedades humanas, esa concepción ha evolucionado y con la invención del libro los humanos hemos encontrado el espacio perfecto para plasmar el pensamiento.

En Colombia, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) se encarga de recoger la relación con la lectura que tienen los colombianos. Según la encuesta de consumo cultural realizada por el Dane en 2016, los colombianos leen en promedio dos libros al año. A pesar del auge de los libros digitales, el 84% de los colombianos sigue prefiriendo el papel.

Joaquín Mattos, escritor y poeta

Para comprender la relación que tienen los colombianos con los libros, entrevistamos a Joaquín Mattos, escritor y director del ‘Clan de lectura’ de la Biblioteca Piloto del Caribe en Barranquilla.

Joaquín Mattos ha publicado libros de poesía como ‘De esta vida nuestra’ y el libro sobre Gabriel García Márquez ‘En la madriguera del genio’. Más que una explicación a las cifras, la entrevista con Mattos nos ofrece su experiencia personal para amenizar y ponerle un rostro a las estadísticas.

Según la encuesta, los colombianos leen en promedio dos libros al año, ¿cuáles serían los libros que les recomendaría?

A los colombianos un libro que hay que recomendarles leer es ‘Cien años de soledad’, sin duda, porque ese es el libro emblemático de la literatura colombiana; como la obra más repetitiva nuestra y es increíble que uno comprueba que hay muchos colombianos que no lo han leído. También recomendaría leer una antología de cuentos de Borges.

¿Por qué estos autores?

Porque estos son los más reconocidos en América Latina y de la lengua española en general, lo que más se han traducido y los que más nivel de critica han generado, y yo estoy absolutamente de acuerdo con que son las dos máximas figuras de las letras en español del siglo XX.

Según la encuesta el 49% de las personas que leen libros en Colombia no leen literatura, ¿Cuál fue el último libro que leíste que no pertenece a literatura? ¿Por qué?

En el momento no recuerdo que libros que no sean literatura he leído, pero seguramente lo he hecho, me gusta, por ejemplo, la filosofía. Lo que pasa es que en los últimos años me he concentrado casi que absolutamente que en la literatura e incluso leyendo más que todo narrativa porque en otra época fui más lectura de poesía. Incluso, los libros que no son literatura son libros de crítica literaria, entonces ahí sí te podría mencionar el libro ‘Cómo leer y por qué” del profesor norteamericano Harold Bloom.

El 16% de los libros que leyeron los colombianos fueron en formato digital, ¿Cómo le va a usted con este tema? ¿Ha leído alguno en este formato?

Me va maravillosamente, estoy asombrado de que no siendo yo lo que se llama un nativo digital, en cuanto empecé a leer en formato digital, digamos hace unos cinco años, me he acomodado perfectamente a ese formato; es más, la mayor parte de libros que suelo leer ahora mismo son en formato digital, si hago un balance de los libros que estoy leyendo ahora mismo, los que son en formato de papel son la minoría. Me resulta más fácil para hacer los resaltados, manejar el tamaño de letra y utilizo un buen computador. Suelo leer en PDF.

El 80% de los colombianos que no leyeron libros, lo hicieron por desinterés o por falta de tiempo, ¿qué piensa al respecto?

Siento que la falta de tiempo puede ser una excusa más o menos razonable porque ahora estoy recordando una época en la que me tocó trabajar de operario de planta en una empresa y los horarios eran absorbentes, entonces las lecturas se reducían a los fines de semana, entonces puede que sea esa una buena razón.

Conversando con un profesor, me contó que ni los mismos profesores leen porque la carga laborar que tienen es tan absorbente, no solo en el tiempo que deben dedicar a las clases sino la cantidad de informes que deben llenar, entonces no les queda tiempo para leer, por lo que recuerdo que yo decía que deberían destinar a los profesores un tiempo dentro de su horario normal para dedicarse a la lectura. Pero de todos modos le llamé excusa porque si a ti te gusta leer y crees que leer es fundamental te puedes organizar para hacerlo. Creo que la verdadera razón es que aún mucha gente no ha adquirido el hábito de la lectura.

El 55% de colombianos recibieron libros como regalo, ¿te han regalado alguno?

Recuerdo que una niña me regaló una antología de Truman Capote, pero hace tiempo que no recibo ese tipo de regalos porque mi trabajo consta de hacer reseñas literarias, escribir en los medios, me envían muchos libros, en promedio cuatro a cinco libros al mes; entonces la gente cercana a mí ya no me regala libros porque ve que al contrario recibo cantidades de libros que me envían los autores mismos, los editores y me llegan aquí a mi casa.

Al 28% de colombianos prestaron libros. A muchos lectores no les gusta prestar libros porque no los devuelven, ¿le ha pasado que prestó un libro muy especial y nunca lo volvió a ver?

Sí, por supuesto me ha pasado y ya quedé curado o digamos advertido de esa situación. Me acuerdo que le presté a una amiga el tomo de las poesías completas de Jorge Luis Borges y no me lo devolvió en su momento, después perdí el contacto con ella y no tuve forma de recuperarlo. A pesar de esa experiencia he vuelto a prestar libros, pero a personas que veo constantemente, como en el ‘Clan de Lectura’. Aunque en general no es tan recomendable porque ya hace como seis meses le presté a una amiga la biografía de Gabriel García Márquez escrita por Dasso Saldivar y me di cuenta que también iba camino a no devolvérmelo, tuve que inventarle que por razones de un trabajo lo necesitaba con urgencia, es más, tuve que ir a buscarlo a su casa.

El 28% de colombianos que compraron libros lo hicieron en ventas ambulantes, ¿tuvo algún momento en el que necesitó un libro y para ahorrarse algún dinero los compró en estos refugios?

A eso le llaman librerías de viejos que son libros de segunda, claro que sí, yo desde que empecé a comprar libros, desde la universidad que empecé a adquirir mis propios libros, recurría a esos lugares en la Plaza de San Nicolás, he adquirido muchos y a unos los considero como unas joyas, no solo he comprado aquí (en Barranquilla) sino en librerías de estas en Medellín. Es más, en un momento me topé con una librería de estas con un libro del que hablaban en el Círculo de Lectores, ‘A sangre fría’ y me costó solo dos mil pesos, lo compré inmediatamente.

En promedio los colombianos que compran libros se gastan 129 mil pesos al año. ¿Cuánto ha invertido en libros en los últimos tiempos?

Anualmente invierto mucho más que eso porque un libro por muy económico que sea cuesta 30 mil o 40 mil pesos. Aunque ahora leo muchos libros en formato digital, las nuevas obras no están, entonces las compro en la Librería Nacional, compro en el año alrededor de quince libros y una que otra vez he comprado libros de 80 y 70 mil pesos.

Ya para terminar. ¿Cree que la lectura es el ejercicio de unos pocos?

Yo la verdad es que no sé de qué manera llegan a esas estadísticas. Yo noto que la lectura es relativamente de unos pocos, pero relativamente. Fíjate que llevo cuatro años en la experiencia del ‘Clan de lectura’ y ha tenido bastante rotación, gente que llega, permanece tres y cuatro meses y se va. Aunque hay un núcleo duro que se ha mantenido desde que se inauguró.

Si bien no es un hábito mayoritario, creo que la lectura no tiene una tendencia a volverse algo temporáneo, la lectura no caducará, no creo que estemos siquiera cercanos a eso porque la industria editorial sigue muy viva y surgen cada vez más editoriales independientes muy buenas que subsisten y lo hacen muy bien.

 

Fotos tomadas del periódico EL Heraldo. 

Noticias Relacionadas

¡Déjanos tu opinión!

¡Gracias por comentar!