Cine La Claqueta Opinión 

La Claqueta: ¡Madre! (Con Spoilers)

El nuevo film de Darren Aronofsky es tan incómodo y polémico que no pasará desapercibido. 

Escena 1. Toma 5.

Aronofsky vuelve a la pantalla grande luego de tres años con una película alegórica que está siendo aplaudida y abucheada al mismo tiempo. Es el trabajo polémico de un director que “estaba triste, sentía angustia y quería expresarla”, que siente que “las cosas se están cayendo a pedazos y era momento de empezar a gritar”. Una película llena de símbolos bíblicos y con varias capas de lectura.


 

Para entender lo que Darren quiere decirnos con “¡Madre!” hay que dejar claro que sus personajes no tienen nombres propios porque en realidad representan conceptos:

Madre (Jennifer Lawrence): La madre tierra. | Él (Javier Bardem) : Dios. | Hombre (Ed Harris): Adán. | Mujer (Michelle Pfeiffer): Eva.

Madre y Él viven muy tranquilos en su casa de campo, un lugar solitario y silencioso. Madre se encuentra arreglando la casa mientras que Él intenta escribir un poema. La paz se interrumpe cuando a la casa llega Hombre, quien dice ser un médico cirujano pero en realidad es un seguidor de los poemas de Él. A pesar de que Madre no está del todo convencida, dejan que Hombre se quede pasando los días en la casa. Horas después, Hombre trae a Mujer, su esposa. Madre no está de acuerdo en que estos dos misteriosos personajes se queden viviendo en su casa, pero Él está muy decidido a darles hospedaje.

Ahora con la presencia de Hombre y Mujer en la casa de Madre la armonía se destruye, haciendo alusión a la presencia de los seres humanos en el planeta tierra. A la casa también llegan los dos hijos varones de Hombre y Mujer que, luego de una fuerte discusión, uno de ellos termina asesinando a su hermano como una clara referencia a la historia de Caín y Abel. Con el paso de los días, más y más personas llegan a la casa y comienzan a hacer en ella lo que quieran. Cada vez hay más humanos en el planeta destruyéndolo. Aún así, Él está dispuesto a acoger más y más personas en la casa, todos ellos seguidores de sus poemas. Tanto así que terminan estableciendo una especie de religión mientras se hacen daño los unos a los otros y, a su vez, siguen destruyendo la casa.

Todos parecen haber perdido la cordura. Sin embargo, en medio de tanto caos, Madre queda embarazada y da a luz mientras Él la observa. Los dos están encerrados en una habitación mientras la multitud espera afuera para ver al bebé. Entonces, cuando Madre se queda dormida, Él le entrega el bebé a la multitud y ellos lo asesinan y se lo comen. El bebé, en el contexto de símbolos bíblicos, representa al mesías que es sacrificado por la humanidad y eso da como consecuencia la furia de Madre mientras que Él le implora que los perdone. Pero ya es tarde. Madre no puede seguir soportando la presencia de las personas en su casa y por eso decide destruirla por completo.

Es lo que hacemos como humanos: seguir destruyendo la casa de Madre hasta que ella desate toda su furia sobre nosotros y Él no pueda hacer nada al respecto.

 

¡Corte!

 

 

Noticias Relacionadas