Cultura 

Poca oferta para Pilos artistas en el Atlántico

Por Rochell De Oro, Valentina Chamorro, Maria A. Colón

El Atlántico es uno de los departamentos con más ‘Pilos’ en el país, después de Bogotá y Antioquia y Santander. Según la ministra de Educación, Yaneth Giha, la cifra de jóvenes cobijados que han recibido con orgullo su selección como beneficiarios del programa Ser pilo paga es de aproximadamente 2000 estudiantes en el Atlántico, lo que les garantiza la posibilidad de estudiar “la carrera de sus sueños”.

Sin embargo, como en la mayoría de los cuentos, no todo lo que brilla es oro: los jóvenes que sueñan con un futuro en el ámbito artístico en el Atlántico, no encuentran gran variedad de opciones lo que los empuja a estudiar carreras que no les apasionan.

Lo cierto es que en este departamento sólo pueden estudiar en tres universidades, que se encuentran debidamente acreditadas: la Universidad del Norte, la Universidad Libre y la Escuela Naval de Suboficiales. Dentro de estas tres instituciones, Uninorte es la única que cuenta con dos programas que se relacionan con el ámbito artístico: Música y Diseño Gráfico. Por lo anterior,  los jóvenes con vocación artística no pueden acceder a carreras como danza, artes dramáticas, artes plásticas, diseño de modas y diseño de interiores.

“La oferta de universidades que hacen parte del programa es muy escasa, y en las pocas que hay no presentan las carreras deseadas por los jóvenes, por ejemplo, yo deseaba estudiar artes plásticas y lo más afín con las artes es diseño gráfico”, explica María Cantillo, beneficiaria del programa y actual estudiante de cuarto semestre en Uninorte.

Carlos Manotas, trabajador del Bienestar Universitario de la Universidad del Norte y el programa de acompañamiento y consejería estudiantil, también respalda la iniciativa y afirma: “las carreras relacionadas con el arte deben impulsarse más porque las personas que les gusta el teatro optan por irse a Bogotá o a ciudades donde se den de forma más profesional. De todas formas, en la Universidad del Atlántico, en su facultad de Bellas Artes se ofrece más variedad en el ámbito cultural, y sí es importante que aquí en la región se den más este tipo de profesiones como teatro, música, y que el estudiante tenga la opción aquí mismo y no tenga que trasladarse a otra ciudad”.

Manotas, a su vez, informa que tan sólo el 9% de los pilos de la Uninorte decidió estudiar una carrera relacionada con el ámbito artístico. Es evidente que la cifra de pilos que ingresaron a los programas artísticos es bastante mínima a comparación de la cantidad de estudiantes admitidos que obtuvieron el reconocimiento del Icetex.

“Dentro de las asesorías me he encontrado con estudiantes que no encajan dentro de las carreras que escogieron porque su vocación es el arte. Pero no escogen carreras de este ámbito por el temor a no obtener un trabajo estable al momento de graduarse. Temor que les han sembrado sus padres y la sociedad misma, lo que ignoran estas personas es que el campo laboral es amplio para todas las carreras no solo las que la sociedad considera tradicionales o porque simplemente no se encontraba dentro de nuestro pensum académico”, aduce el funcionario de Bienestar.

En el Atlántico los sueños artísticos no tienen apertura. La situación es grave, ya que sin un aumento en el número de universidades acreditadas en la región seguirá creciendo el número de jóvenes que abandonen sus aspiraciones silenciosamente por no quedar por fuera del programa, o emigren a otras ciudades en busca de conseguir una puerta abierta para su pasión.

Ellos, finalmente, tienen la última palabra: quedarse y olvidar sus sueños o abandonar sus familias para seguirlos.

Foto vía: Universidad del Norte.

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